La ilusión de William Frederickson era acercar a los niños el mundo ferroviario. Que los más pequeños pudiesen ver de cerca un tren de verdad,que pudiesen recorrer sus vagones e imaginar por un momento que emprendían un largo viaje a cualquier lugar lejano.
Después de comprar el primer tren para su soñado museo varias compañías comenzaron a cederle diferentes piezas que hoy forman una colección de auténticas reliquias.
De no ser porque los niños que correteaban por allí llevaban camisetas de Bob Esponja y mochilas de Hannah Montana hubiese creído que estaba en una auténtica peli de los años 50.
En un guiño a aquella época, quise estrenar mi camiseta de MAJE con la fotografía de Brigitte Bardot. Una edición especial de la marca a uno de los mayores iconos de belleza y sensualidad de la historia.
La ilusión de William Frederickson era acercar a los niños el mundo ferroviario. Que los más pequeños pudiesen ver de cerca un tren de verdad,que pudiesen recorrer sus vagones e imaginar por un momento que emprendían un largo viaje a cualquier lugar lejano.
Después de comprar el primer tren para su soñado museo varias compañías comenzaron a cederle diferentes piezas que hoy forman una colección de auténticas reliquias.
De no ser porque los niños que correteaban por allí llevaban camisetas de Bob Esponja y mochilas de Hannah Montana hubiese creído que estaba en una auténtica peli de los años 50.
En un guiño a aquella época, quise estrenar mi camiseta de MAJE con la fotografía de Brigitte Bardot. Una edición especial de la marca a uno de los mayores iconos de belleza y sensualidad de la historia.